A
Rosana le han dado un premio, al parecer tiene un blog que alguien de vez en cuando lo lee. Después ella misma ha premiado a seis blogs más, los que más le gustan, y se ha olvidado del mío. No se acordaría en ese momento de que este es su blog favorito. No pasa nada.
Yo ya estoy arto de recibir premios. No se si os acordaréis, pero gané en aquel concurso que hicieron los de
"Los Monos Molan" con
mi peazo chiste, un día de estos leeré el post que me dedicaron, todavía estoy con el subidón. ¡Púdrete Cape, mi chiste fue mejor que el tuyo!
Pero, no os creáis, eso fue sólo el principio, luego vinieron muchos más premios: "Mister pelo bonito del antebrazo 2009", "Miss pelo bonito del antebrazo 2010" (no me quería quemar presentándome siempre a la misma categoría) y en quinto de Primaria dibujé al Rey León mejor que nadie. También recibí un Nobel, es más, todavía me acuerdo de la conversación que tuve cuando me lo dieron:
— Toma, un premio Nobel.
— ¿Para mí? Oh, muchas gracias.
Lo tengo aquí al lado como pisapapeles. El blog de Rosana tiene seis meses y más de cincuenta seguidores, yo llevo tres años con éste y sólo tengo nueve. No me hagáis mucho caso, he perdido la calculadora y lo mío no son las Matemáticas, pero he hecho las cuentas y... ¡Rosana tiene tres seguidores más que yo!
Pero no soy un tío rencoroso. Cuando me hagan Hijo Predilecto del Universo y pueda nombrar a seis más (con ese título puedo hacer lo que me dé la gana), si J.J. Abrams no hace nada para mejorar el final de Perdidos, la nombraré a ella quitándole el puesto que le tenía reservado. Si es que al final soy muy buena gente con todos... bueno, con todos menos con Cape: ¡a ti sí que nunca te daría ese puesto!