En primer lugar he de decir que no me he equivocado al poner el título del post, no debería poner una "n" donde está la "t". En segundo lugar, tengo que reconocer una cosa: no soy el único al que le ocurren cosas tan interesantes. Este domingo la Isa subió al Tuenti una fotografía un poco rara. Me dijo que prestase especial atención a los pivotes:
Aparte de su inclinación, mi mente súper sana no sabía qué había de raro en los pivotes. Otras mentes mucho más sucias me lo aclararon y vi impotente como mi inociencia se sumía bajo una profunda sima imaginaria que nunca podré alcanzar. Si no os habéis creído esto, gracias por leer mi blog todos los días.
Querido arquitecto, vale que hacer pivotes no es tan emocionante como hacer la Ópera de Sidney, pero tampoco hay que dejar estos proyectos tan apartaos. Es que ahora todo son problemas: tienes que evitar que nazca ese negro y espeso musgo por abajo, tienes que vigilar a las abuelas, los niños tan maduros como yo no paran de hacer chistes...
Para evitar más casos como éste he hecho un libro sobre arquitectura. Es un tochaco, (6.182 páginas) pero no os preocupéis que la mayor parte son chistes (y no chistes de mierda como "Marrano Rajoy" o "José Abono", que estuve toda una tarde pensándolos). No lo he hablado todavía, pero va a ser el libro que van a seguir los estudiantes de arquitectura en las universidades. Tampoco es plan de subir todo el libro, ¿os conformáis con el índice?:
Y diréis "Pablo, cómo vas a hacer tú un libro de arquitectura, si no tienes ni idea y, es más, nunca te ha interesado", yo amablemente os contestaré "¿Que no tengo ni idea...? Mis huevos".
Querido arquitecto, vale que hacer pivotes no es tan emocionante como hacer la Ópera de Sidney, pero tampoco hay que dejar estos proyectos tan apartaos. Es que ahora todo son problemas: tienes que evitar que nazca ese negro y espeso musgo por abajo, tienes que vigilar a las abuelas, los niños tan maduros como yo no paran de hacer chistes...
Para evitar más casos como éste he hecho un libro sobre arquitectura. Es un tochaco, (6.182 páginas) pero no os preocupéis que la mayor parte son chistes (y no chistes de mierda como "Marrano Rajoy" o "José Abono", que estuve toda una tarde pensándolos). No lo he hablado todavía, pero va a ser el libro que van a seguir los estudiantes de arquitectura en las universidades. Tampoco es plan de subir todo el libro, ¿os conformáis con el índice?:
Y diréis "Pablo, cómo vas a hacer tú un libro de arquitectura, si no tienes ni idea y, es más, nunca te ha interesado", yo amablemente os contestaré "¿Que no tengo ni idea...? Mis huevos".
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada