miércoles 18 de agosto de 2010

A Vicen no le van los acentos en el teclado

Hay gente que dice que ya no escribo tantos post porque no tengo nada que contar, pero no, no es así. Es más, a Vicen no le van los acentos en el teclado. Sí, sí, como habéis oído. ¡Lo juro! Nada, por más que prueba no salen. Estamos todos muy preocupados.

Y la cosa no termina ahí. La verdad es que soy un tío bastante guay. A mí también me pasan miles de locuras, si no os lo creéis leer lo que me pasó hace un día o dos. Os pongo en situación: estoy en mi casa tumbao viendo la televisión y todos mis amigos (que no son tan guays como yo) me esperan desde hace treinta minutos en la plaza de nuestro pueblo. No me acordaba de que habíamos quedado, ¡me toca correr! Mientras que voy a su encuentro pienso «Macho, tienes que revisar tu concepto de puntualidad», es lo que digo siempre yo y no Vicen.

No me preguntéis por qué pero de repente me da por mirar pa' bajo y me doy cuenta de que tengo la bragueta abierta. Entonces, sin parar de correr, me entrego plenamente en la difícil tarea de subirme la cremallera con disimulo. Me concentro tanto que dejo a un lado todo lo demás, hasta los coches. Me bajo de la acera al asfalto para cruzar una calle y de repente me atropella un "SEAT" rojo. Todavía me duele la pierna del golpe.

Como veis tengo muchas cosas interesantes que contaros. Mañana actualizaré con el secreto de la felicidad humana... a no espera, que me voy a Amsterdam. Bueno, pues entonces no.

2 comentarios:

Gloria dijo...

Jajaja ¡sí! me he animado a tener blog, gracias por seguirme y que mejor que acabar esta firma con un peo...

:)

Jack (y no Vicen) dijo...

Como claramente puedes ver, la calidad y riqueza tanto léxica como sintáctica de tus post aumenta considerablemente cuando me mencionas.
PD: No vuelvas a hacerlo. No me gusta.
PDD: ¡Soy JACK y no Vicen! ¿Acaso no lo ves ahí arriba escrito?